Noticia Destacada
DEUDA ECOLÓGICA, ¿QUIÉN DEBE A QUIÉN?
La deuda ecológica del Norte hacia el sur es mucho mayor que la Deuda externa financiera del Sur hacia el Norte. Esta realidad es, sin embargo, difícilmente cuantificable, ya que en muchos de sus aspectos esta Deuda ecológica, sumada a las deudas históricas después de siglos de colonialismo y explotación, no es valorable en dinero.
¿Cómo darle un valor monetario a las catástrofes demográficas en América y Oceanía tras las invasiones europeas, a las guerras contra los pueblos indígenas, al genocidio cultural, al uso de trabajo forzado y de trabajo esclavo, al saqueo de recursos naturales efectuados desde el siglo XVI? Actualmente este saqueo continúa, y la deuda ecológica del Norte con el Sur sigue creciendo. Los estados Unidos, como muchos otros países del centro del sistema capitalista, tienen aún hoy en día una política de “Lebensraum” [1] –apoderándose como si fueran propios del espacio ambiental y de los recursos naturales ajenos.
En este contexto, que instituciones como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial hablan únicamente en términos de dinero cuando exigen el pago de la Deuda externa, es conveniente responderles también en dinero cuando hablamos de Deuda ecológica. Así vemos que algunos aspectos de la Deuda ecológica pueden calcularse cremastísticamente. Por ejemplo, los daños ambientales y sociales causados por las exportaciones. Nadie compensa a las poblaciones locales por la contaminación minera o petrolera. Nadie compensa tampoco la pérdida de nutrientes debida a las exportaciones agrícolas. Por ejemplo, todo lo que el Norte debe por la “Biopiratería”, es decir, el uso sin pago alguno del conocimiento de semillas agrícolas y plantas medicinales. Por ejemplo, lo que se debe por la exportación de residuos tóxicos y por el uso gratuito de los océanos, los suelos y la atmosfera para depositar el dióxido de carbono producido por la combustión de carbón, gas y petróleo.
La discusión de la Deuda ecológica que el Norte debe al Sur nació aproximadamente en 1990. El Instituto de Ecología Política de Chile Publicó un documento donde explicaba como la producción de clorofluorocarburos (CFC) de los países ricos hacia disminuir el filtro que el ozono proporciona contra la radiación solar, que eso causaría cánceres de piel en los humanos y otros efectos en los animales, y que por tanto se producía una “Deuda ecológica”. Poco tiempo después en las reuniones alternativas de Río de Janeiro en junio de 1992, se aprobó un “documento marco” entre grupos ecologistas donde se ligaba el tema de la deuda externa (que los países del Sur deben a los acreedores del Norte)[2] con el tema de la Deuda Ecológica donde los deudores son los ciudadanos y empresas de los países ricos y los acreedores los habitantes de los países empobrecidos. Se habla ya del flujo de comercio de materiales y energía mal pagados del Sur al Norte, un tema ya bastante conocido en América Latina, por tantas experiencias históricas y por escritos como el de Eduardo Galeano, Las venas abiertas de América Latina. Se habla también de la ocupación desproporcionada del espacio ambiental por parte de los países ricos para depositar los gases de efecto invernadero.
Crisis ecológica
Podemos afirmar que actualmente nos encontramos ante una crisis ecológica de extraordinaria magnitud. Problemas como el cambio climático, el agujero de la capa de ozono, la pérdida de biodiversidad, el agotamiento de recursos tanto renovables como no renovables, la contaminación del suelo y del aire, entre otros, denotan este hecho. Incluso las instituciones oficiales reconocen esta realidad, aunque sus políticas para afrontarlos están aún en el tintero.
Lo que todavía no es reconocido (no porque sea menos evidente, si no por las implicaciones que comporta) es que la crisis ecológica es consecuencia indisociable del actual funcionamiento del sistema económico. Y es que la economía no se entiende como un subsitema dentro del sistema ecológico global, si no como un conjunto que comprende el resto de los aspectos. En este sentido, los recursos naturales (e incluso las personas) no son vistas más que como recursos para incrementar la producción, y finalmente, el consumo.
¿Quién se responsabiliza de los impactos ambientales?
Este reduccionismo económico se agrava, incluso porque desde un punto de vista estrictamente económico, el mercado no realiza lo que nos dice que hace: las consecuencias de las actividades económicas no se limitan tan sólo sobre aquellos que deciden realizarlas, si no que afectan a terceros. Estas consecuencias reciben el nombre de externalidades. Los impactos ambientales son uno de los ejemplos más claros de externalidades: contaminación que se produce lejos de los puntos de emisión y consumo, agotamiento de recursos que afectará a generaciones futuras,… Luchar contra estas externalidades es una exigencia esencial para que el mercado asigne de manera eficiente los recursos desde un punto de vista económico.
Las externalidades no son un efecto colateral del funcionamiento del sistema económico, sino que se producen en prácticamente todas las actividades y, por tanto, son una consecuencia del sistema. Lo demuestra el hecho de que la mayoría de impactos ambientales aumentan en paralelo al incremento del tamaño del sistema económico, medido en términos de producto bruto. No es extraño que la aplicación de los mercados, ya sea haciendo participar a nuevos territorios mediante la globalización o mercantilizando nuevos productos (Biotecnología, propiedad intelectual sobre formas de vida, privatización de los servicios públicos,…) también revierta en crecientes impactos ambientales.
Pero no sólo es importante constatar la magnitud de los impactos ambientales, sino también cuál es la responsabilidad que tenemos cada uno en sus causas. Los países pobres no son los mayores causantes de la crisis ambientales a pesar de ser los lugares donde físicamente se producen una parte considerable de los efectos (desforestación de las selvas tropicales, extracciones mineras y petrolíferas, insalubridad de las aguas, extinción de especies,…). Es necesario buscar las causas reales del problema tras la aparente asepsia y pulcritud de las sociedades occidentales y en su consumo desmesurado.
Es en esta desigual contribución a la crisis ambiental de donde parte el concepto de deuda ecológica.
La Deuda ecológica
La Deuda ecológica es la deuda contraída por los países industrializados con los demás países a causa del expolio histórico y presente de los recursos naturales, los impactos ambientales exportados y la libre utilización del espacio ambiental global para depositar sus residuos. La deuda ecológica se origina en la época colonial y se ha incrementado has la actualidad por medio de:
La deuda de carbono: Es la deuda adquirida por la contaminación desproporcionada de la atmosfera por parte de los países industrializados como consecuencia de sus grandes emisiones de gases, que han causado el deterioro de la capa de ozono y el aumento del efecto invernadero.
La biopiratería: Es decir, la apropiación intelectual de los conocimientos ancestrales relacionados con las semillas, el uso de plantas medicinales y de otras plantas que han realizado los laboratorios de los países industrializados y la agroindustria moderna, y por la cual además cobran regalías.
Los pasivos ambientales: Es la deuda adquirida por la extracción de recursos naturales, como por ejemplo petróleo, minerales, recursos forestales, marinos y genéticos para una exportación mal pagada, que deteriora la base para el desarrollo de los pueblos afectados.
La exportación de recursos tóxicos originados en los países industrializados y depositados en los países pobres.
Extraído del libro ‘Deuda ecológica ¿Quién debe a quién?’ escrito por Colectivo de Difusión de la Deuda Ecológica, CDEs Observatorio de la deuda en la Globalización. Editorial Icaria
(*)deuda[1] La expresión “Lebensraum” (en alemán espacio vital) fue acuñada por el geógrafo alemán Friederich Ratzel y posteriormente adoptada por geopolíticos de la primera mitad del siglo XX. Adolf Hitler utilizaba esta expresión para describir la necesidad del III Reich alemán tenía de encontrar nuevos territorios en los que expandirse y apropiarse de los recursos necesarios para el bienestar del pueblo alemán.
(**)[2] La deuda externa de Chile alcanzó un monto de US$ 130.724 millones a diciembre de 2013. Los principales acreedores son Estados Unidos, Países Bajos, Canadá, Reino Unido, Barbados y Japón, que en conjunto representaron 39,3% del total de la deuda.
Fuente/eldesconcierto
https://www.facebook.com/ChiledesarrollosustentableCDS
Crecimiento
Daniel Mas, será biministro de Economía y Minería del presidente electo José Antonio
Daniel Mas representa el puente perfecto entre el mundo empresarial y la política práctica.
Daniel Mas Valdés, el nuevo biministro de Economía, Fomento, Turismo y Minería nombrado por el presidente electo José Antonio Kast, representa el puente perfecto entre el mundo empresarial y la política práctica. Este ingeniero agrónomo de 55 años, con raíces en la Región de Coquimbo, llega con una agenda clara para desatar el potencial productivo de Chile.
Trayectoria sólida
Daniel Mas creció en un legado familiar de construcción: su padre fundó Ecomac en 1964, empresa que él preside desde 2000, expandiéndola a más de 100 proyectos inmobiliarios, financieras como Concreces y hasta una termoeléctrica de 72 MW en Diego de Almagro. Gremialmente, fue presidente de la Cámara Chilena de la Construcción en La Serena (2021-2023), vicepresidente de la CPC desde diciembre 2024 y consejero de Sofofa, siempre impulsando diálogo con el sector público. Su perfil incluye hasta aventuras como el Rally Dakar en 2013 con su esposa, mostrando un espíritu resiliente.
Fortalezas clave
Mas destaca por su experiencia en sectores golpeados como la construcción, que genera empleo masivo, y su lucha contra la «permisología» burocrática que frena inversiones. Conocedor profundo de minería y producción regional, ofrece pragmatismo técnico sin militancia política, ideal para coordinar con Hacienda y reactivar el crecimiento. Empresarios lo ven como garante de certezas regulatorias y disciplina fiscal.
Expectativas
El Presidente electo confía en Mas para liderar la reactivación inversora, empleo formal y desburocratización, fusionando Economía y Minería en un «biministerio» estratégico. El presidente electo busca en él un ejecutor promercado que potencie cobre y turismo, alineado con su promesa de «cambio real» económico sin ideologismos extremos. Fuentes cercanas indican que Kast valora su capacidad para destrabar proyectos y fortalecer la agenda macro, en un equipo con Quiroz en Hacienda.
Chile Minería
www.chilemineria.cl
www.facebook.com/chilemineria.cl/
twitter.com/CHILEMINERIA
www.instagram.com/chilemineria
#chileminería, #minería, #energía,#cobre,#centrocesco, #negocios,#aprimin
Business
Cuál es el rol de Chile y cómo se acomodan Codelco y Antofagasta para capear la ola de megafusiones mineras
El cobre es el mineral que está impulsando una fiebre de consolidaciones entre grandes multinacionales. Chile posee la mayor reserva del metal rojo del mundo, por lo que es uno de los principales campos de batalla de esta competencia y todas las compañías involucradas están presentes aquí. Pero hay dos empresas chilenas, una estatal y una privada, que deberán lidiar con los cambios de la industria. Y al menos hasta ahora su intención es dar la pelea con sus propias estrategias, sin fusiones.
El pasado 8 de enero, la industria minera se remeció. Otra vez. Como ocurrió hace exactamente cuatro meses. Si la semana pasada, las protagonistas del sismo fueron Glencore y Rio Tinto, el 8 de septiembre de 2025 fueron Anglo American y Teck.
En ambos casos, anuncios de posibles fusiones, con un movilizador en común: el cobre. Y Chile está al medio de esta ola. Porque aquí están las principales reservas de cobre del mundo y esos gigantes tienen presencia, y donde tienen su casa dos de las 10 mayores productoras globales del metal rojo que, además, son especialistas en este producto: la estatal Codelco y Antofagasta Minerals, del grupo Luksic.
La diferencia, eso sí, con las multinacionales es que no tienen pensado sumarse a esta fiebre de consolidaciones, sino seguir compitiendo con sus propias estrategias, según afirman conocedores de la industria.
Pese a que podría hacer sentido económico que Antofagasta, por ejemplo, pudiese evaluarlo, hay otros factores que pesan para decir que no por el momento.
Lo de Codelco es más complejo, dado su carácter estatal, pero además porque no se ha quedado inmóvil ante este remezón, sino que ha optado por el camino de las asociaciones que -¡vaya paradoja!- la vincula con los cuatro actores que trabajan en probables fusiones.
“Glentinto” y “AngloTeck”
Hasta ahora lo de la suiza Glencore -que partió como trader de materias primas y hoy es una minera diversificada- y la australiana Rio Tinto se remite sólo a “conversaciones preliminares para una posible combinación”. Es más, Rio Tinto, el segundo grupo minero diversificado del mundo, tiene hasta las 17:00 horas de Londres del 5 de febrero para “anunciar una intención firme de hacer una oferta por Glencore”.
Pero según estudiosos de la industria, esta es la ocasión en que ambas compañías han estado más cerca de una fusión, tras varios intentos que vienen desde 2014.
De llevarse a cabo, la combinación podría valorarse en US$260 mil millones gracias a sus sinergias, pese a que al cierre del 2025 la capitalización de mercado de Rio era de US$138 mil millones y la de Glencore, US$64 mil millones.
A su vez, la eventual fusión entre Anglo American y Teck, mucho más adelantada, pues sólo espera las aprobaciones regulatorias y ya fue aprobada por sus respectivos accionistas, fue valorizada en US$53 mil millones al anunciarse. Al terminar 2025, Anglo valía US$44.400 millones en el mercado y Teck, US$23.400 millones.
Las compañías fusionadas podrían producir minerales que van desde el hierro hasta el aluminio y el cobalto, pero es el cobre el que justifica ambas uniones.
“El acuerdo Anglo-Teck se llama cobre. Y el tema Glencore-Rio Tinto también se llama cobre”, resume un importante actor de la industria. “¿Y dónde está el cobre?”, se pregunta. “En Chile”, se responde.
Hoy las grandes mineras buscan metal rojo, ante la explosión de su demanda por la electromovilidad y la necesidad de almacenamiento de energía, en un escenario de falta de minas nuevas y de envejecimiento de las hoy operativas.
“La demanda sigue fuerte, pero cada día es más difícil desarrollar proyectos de cobre. Las minas son cada vez más profundas, la mineralogía es más compleja, todo va hacia lo subterráneo, que es más caro y difícil, y hay menos ley de mineral”, cuenta un ejecutivo minero.
Esto ha provocado que el precio del cobre se disparara un 43% en 2025 y recién superara la barrera de los US$6 la libra en la Bolsa de Metales de Londres.
“La potencial megafusión se da en medio del creciente apetito mundial por cobre. El déficit de oferta global se prevé que llegue a las 10 millones de toneladas en 2040, un 25% por debajo de la demanda proyectada”, dijo un estudio de S&P Global Energy.
Rio Tinto, Glencore, Anglo American y Teck ya juegan un rol en el cobre de Chile, que alberga a las mayores reservas del metal del mundo, estimadas en 190 millones de toneladas métricas o un 19% del total global.
Rio Tinto cuenta con el 30% de Escondida, la mayor mina de cobre del mundo, controlada y operada por BHP. Glencore tiene el 44% de Collahuasi, la tercera operación cuprífera del globo, y además es dueña de Lomas Bayas y de la fundición Altonorte.
“No nos sorprendería que Rio adquiera Glencore únicamente por su cobre”, afirmó el banco de inversión Berenberg.
“La clave para Rio es aumentar su exposición al cobre en la medida que crece la demanda, mientras se reduce gradualmente su dependencia del mineral de hierro”, acotó Neil Wilson, estratega de Saxo Bank.
Juntas, Rio y Glencore pasarían a ser la mayor productora de cobre del mundo, con más de 1,6 millones de toneladas, considerando las entregas del 2025 (ver infografía).
“Ambas empresas podrían llegar a representar cerca del 8% de la producción mundial. No obstante es una posición de liderazgo, su impacto competitivo y, por lo tanto, en los precios, podría verse acotado, a pesar de la alta volatilidad y la estrechez actuales”, advierte Emilio Castillo, profesor de ingeniería en minas de la Universidad de Chile.
Anglo American opera las minas de cobre Los Bronces y El Soldado, donde es socia de Codelco, y también posee un 44% de Collahuasi.
Teck cuenta con el 60% de Quebrada Blanca, donde también es socia de Codelco, que tiene el 10%, y el 90% de Carmen de Andacollo, donde la estatal Enami posee el 10%. Anglo-Teck sería el sexto actor cuprífero del globo con casi 900 mil toneladas.
Impacto de las fusiones en Chile
Las dos eventuales fusiones en marcha probablemente reordenarán el poder de mercado de las grandes cupríferas a escala global, pero a nivel de Chile, no modificará el actual predominio de las tres grandes locales: Codelco, BHP y Antofagasta.
Sin embargo, generarán movimiento.
La unión Anglo-Teck, dada la cercanía geográfica de sus dos grandes operaciones, Collahuasi y Quebrada Blanca, podría generar sinergias que se traduzcan en mayor producción, lo que empujaría la oferta doméstica, explica el analista de Copper Supply de CRU, Nicolás Muñoz.
Y la de Glencore–Rio podría reforzar el posicionamiento de ambas empresas en la región, donde ambas aportan. Glencore tiene una lista de proyectos greenfield (que se construyen desde cero) en Argentina y activos brownfield (en operación) en Chile, mientras que Rio Tinto aporta escala global y capacidad financiera. “Juntos podrían acelerar o reordenar proyectos que incidan directamente en la agenda de inversión del país”, advierte Muñoz.
Al catálogo se añaden los acuerdos a los que han llegado estas dos empresas con Codelco para el desarrollo de iniciativas conjuntas en cobre. En 2023, Rio creó el joint venture Nuevo Cobre con Codelco, que controla la australiana, para explorar un nuevo distrito minero en la Región de Atacama. Glencore, a su vez, firmó hace sólo un mes con Codelco un memorándum de entendimiento para construir una nueva fundición de cobre en la Región de Antofagasta.
Pero no sólo en cobre. También en litio, el otro mineral fuertemente demandado por la transición energética. Rio Tinto suscribió acuerdos para el desarrollo del Salar de Maricunga, también con Codelco, y de Salares Altoandinos, con Enami.
A diferencia, eso sí, de Anglo y Teck, Glencore y Rio no tienen operaciones vecinas en Chile.
“No se aprecian directamente sinergias en infraestructura u operaciones, pero tal vez podrían surgir futuros proyectos conjuntos como parte del desarrollo de activos que mantengan en Chile. Por otro lado, en el ámbito estratégico, se observa una mayor concentración en el mercado del cobre, al que ambos apuntan”, cree Castillo, de la U. de Chile.
En lo netamente operativo, una fusión en Chile implicaría reestructurar y simplificar sus plantas corporativas, lo que “generaría mayor poder de negociación frente a sus proveedores y contratistas, y al Estado de Chile, pues ya sería la mayor empresa minera del mundo la que estaría sentada en la mesa”, advierte Juan Ignacio Guzmán, director ejecutivo de GEM Mining Consulting.
La estrategia de las locales
Desde que comenzó este movimiento de fusiones, ni Codelco ni Antofagasta han dado señales de escozor.
Es más, tras el anuncio de Anglo y Teck, el presidente de la estatal, Máximo Pacheco, dijo que no le preocupaba perder terreno frente a sus rivales, porque Codelco “tiene las mayores y mejores reservas de cobre del mundo”, equivalentes al 10% del total. Y recordó que la estrategia de la corporación ha sido asociarse, puesto que por ley no puede fusionarse.
La empresa ya se observa en la industria como “un holding que incluye las minas nacionalizadas en los ‘70, las minas nuevas y sus 18 asociaciones, no sólo en cobre, sino también en litio”. La primera fue en los ‘90 en El Abra, donde están aliados a Freeport en cobre. A ellas se suman al proyecto de exploración Anillo, junto a BHP, y las ya nombradas con Anglo, Teck, Rio Tinto y Glencore. Y la última, con SQM para explotar litio en el Salar de Atacama. “Estos acuerdos podrían situar a la compañía en una posición de interlocución estratégica frente a cualquier reordenamiento”, dice Muñoz de CRU.
Es que, a diferencia de las extranjeras, que salen a buscar cobre al mundo “porque tienen poco cobre en sus portafolios, Codelco no necesita salir a buscar yacimientos, porque los tiene aquí”, dice un conocedor.
Es en esas asociaciones y en sus proyectos de expansión donde la estatal tiene puesta la fe para que, en caso de que prospere la fusión Rio-Glencore y la supere en el liderazgo mundial de producción de cobre, Codelco pueda repuntar y alcanzar la meta de 1,7 millones de toneladas, que la pondría de nuevo a la cabeza a fines de esta década.
El récord de producción de la chilena fue en 2017, cuando llegó a 1,845 millones de toneladas. Desde ese año que tuvo un duro bajón, que recién en 2024 y 2025 pudo recuperar para llegar a 1,33 millones como producción propia, aunque la atribuida por sus participaciones accionarias suman unas 100 mil toneladas más.
Por tanto, en Codelco creen que podrían perder el número 1, pero por poco tiempo.
“Más que replicar procesos de consolidación, el desafío para Codelco y Antofagasta radica en fortalecer su visión estratégica y cautelar los movimientos de financiamiento destinados a sus actividades de desarrollo”, cree Castillo, de la U. de Chile.
Antofagasta, con un valor de mercado de US$44 mil millones al cierre del 2025, es controlada con un 65% por el grupo Luksic. La única cuprífera privada de las top 10 que controlan chilenos también ve de lejos esta ola de fusiones. Y por lo que se ha visto, tiene un discurso similar: las grandes mineras buscan cobre y el cobre ellos ya lo tienen en Chile. Por ello, su estrategia es seguir apostando por el mineral y por sus proyectos de crecimiento, aunque eso les signifique bajar en el ranking.
Los Luksic han recibido acercamientos u ofertas de compra por Antofagasta, pero siempre se han resistido. En noviembre, The Times le consultó a su CEO por la opción de una venta: “Esa decisión no me corresponde; yo administro la compañía”, respondió Iván Arriagada.
Pero cada vez que se consulta por esta alternativa en privado, conocedores de lo que pasa en la empresa señalan que las razones para no desprenderse de estos activos van desde lo financiero a lo emocional. A diferencia de lo que ocurrió con otras empresas del grupo, que vendieron o se fusionaron para participar de una compañía mayor, como el caso de Nexans o de Hapag Lloyd.
En lo operacional, Antofagasta es de las pocas grandes mineras del mundo que es sólo cobre, por tanto no debe preocuparse de minerales en problemas, como el hierro. Además, cuenta con reservas para 100 años. También adquirió un 19% de la peruana Buenaventura, que cuenta con activos ricos en cobre y oro, y cuya inversión casi se cuadruplicó en dos años. Y proyectos que aseguran un aumento de producción del 30% para fines de la década.
“Creo que la apuesta de Antofagasta va a seguir siendo crecer de forma orgánica en Chile y a lo mejor expandir sus operaciones y crecimiento en Perú, donde ya ha empezado a entrar”, dijo Guzmán de GEM.
En lo financiero, en 2025, la acción de Antofagasta subió un 123% (ver infografía), una de las mayores alzas entre las cupríferas del mundo. La empresa recibirá utilidades que se calculan en torno a los US$1.300 millones, de los cuales un 35% se repartirá como dividendo e irá al grupo chileno. Son pocas las empresas que aseguran un flujo así. También, tiene una deuda baja comparada con sus pares, de 0,54 veces su Ebitda.
Y en lo emocional, este negocio fue la base de la fortuna del fallecido patriarca del grupo, Andrónico Luksic Abaroa, y está asociado íntimamente a la familia, que, de acuerdo a quienes los conocen, piensan que sería el último negocio del que se desprenderían.
Fuente/Pulso/La Reina
Chile Minería
www.chilemineria.cl
www.facebook.com/chilemineria.cl/
twitter.com/CHILEMINERIA
www.instagram.com/chilemineria
#chileminería, #minería, #energía,#cobre,#centrocesco, #negocios,#aprimin
Crecimiento
Antofagasta escala posiciones entre las mineras más valiosas del mundo y supera a Anglo American
BHP consolidó su posición con la minera más valiosa del mundo, con un market cap que supera los US$ 168.000 millones. La posición número dos ya no es para Rio Tinto.
El cierre de 2025 y el inicio de 2026 han sido particularmente favorables para los principales metales a nivel global. El oro, la plata, el paladio, el hierro y el cobre —principal producto de exportación de Chile— alcanzaron máximos históricos, impulsados por un rally alcista que se intensificó en noviembre y diciembre y que se extiende hasta hoy.
Este escenario de precios elevados se tradujo en un fuerte repunte de las acciones de las grandes compañías mineras y, con ello, de su valor bursátil. BHP consolidó en 2025 su posición como el mayor grupo minero del mundo, con una capitalización de mercado de US$ 158.980 millones, lo que representó un alza de 27,67% respecto de 2024.
En lo que va de 2026, el grupo controlador de Escondida —el mayor yacimiento de cobre del planeta— ha reforzado su liderazgo y en la sesión de hoy superó la barrera de los US$ 168.000 millones.
Rio Tinto, la angloaustraliana que alcanzó un acuerdo con Codelco para la explotación de litio en el salar de Maricunga, ocupó el segundo lugar al cierre de 2025, con un valor bursátil de US$ 134.333 millones, tras un salto de 40,87% en doce meses. Sin embargo, en el arranque de 2026 otras compañías avanzaron con mayor fuerza y desplazaron a la firma al cuarto puesto.
Según datos de companiesmarketcap.com, la china Zijin Mining se convirtió en el nuevo escolta de BHP, con una capitalización de US$ 146.820 millones, equivalente a un alza de 15,37% en lo que va del año.
En el tercer lugar se ubica Southern Copper, con un market cap de US$ 145.310 millones y un avance de 18,65% en 2026. Más atrás queda Rio Tinto, con un valor bursátil de US$ 138.470 millones y un incremento más moderado de 3,08% en el ejercicio.
El alza de Antofagasta
La recomposición del ranking de las mineras más valiosas del mundo también trae movimientos relevantes para Chile. Antofagasta plc., el brazo minero del grupo Luksic, registró un fuerte salto de 113,88% en 2025, cerrando el año con una capitalización bursátil de US$ 42.890 millones.
La expansión del valor de la compañía que cotiza en la Bolsa de Londres ha sido sostenida en el tiempo. En el año 2000, su market cap alcanzaba apenas los US$ 1.300 millones, mientras que al cierre de esta edición se empina hasta los US$ 47.420 millones, lo que supone un avance adicional de 10,57% en lo que va de 2026.
En Chile, Antofagasta opera los yacimientos Los Pelambres, Centinela, Antucoya y Zaldívar.
Con este desempeño, la minera chilena escaló al puesto número 18 entre las compañías mineras más valiosas del mundo y superó a Anglo American, que descendió a la posición 19, con una capitalización cercana a los US$ 47.000 millones.
El desempeño bursátil de Anglo American ha sido más acotado. En 2025, su valor de mercado aumentó 21,6%, mientras que en lo que va de 2026 el alza llega a 8,35%. La compañía opera en Chile los yacimientos Los Bronces y El Soldado, además de la fundición Chagres, y se encuentra en proceso de fusión con Teck -operación actualmente en revisión por parte de la Fiscalía Nacional Económica-, transacción que daría origen al quinto mayor productor de cobre del mundo.
| Minera | Valor |
|---|---|
| BHP Group | $168.26 B |
| Zijin Mining | $146.82 B |
| Southern Copper | $145.36 B |
| Rio Tinto | $138.83 B |
| Newmont | $124.72 B |
| China Shenhua Energy | $118.94 B |
| Agnico Eagle Mines | $98.74 B |
| Freeport-McMoRan | $85.30 B |
| Barrick Gold | $85.09 B |
| Grupo México | $84.93 B |
Fuente/Pulso/La Reina
Chile Minería
www.chilemineria.cl
www.facebook.com/chilemineria.cl/
twitter.com/CHILEMINERIA
www.instagram.com/chilemineria
#chileminería, #minería, #energía,#cobre,#centrocesco, #negocios,#aprimin
Business
Ministra Williams destaca en Arabia Saudita colaboración estratégica para abordar oportunidades de la agenda global de minerales críticos
Titular de la cartera participó en mesa redonda que reunió a líderes gubernamentales de Minería de más de 100 países y firmó memorando con el ministerio de Industria y Recursos Minerales de Arabia Saudita para establecer un marco institucional capaz de fortalecer la cooperación minera entre ambos países.
Destacando el liderazgo de Chile como proveedor responsable y confiable de minerales críticos para la transición energética, la ministra de Minería, Aurora Williams, participó en la Mesa Redonda Ministerial que inauguró el Future Minerals Forum 2026 (FMF), plataforma global de alto nivel que esta semana, convoca en Arabia Saudita a más de dos mil delegados de gobiernos, empresas, academia y agencias multilaterales para avanzar en la cooperación internacional y resolver desafíos en torno al suministro y cadenas de valor de minerales críticos.
Con la presencia de más de un centenar de líderes gubernamentales de los principales países productores y consumidores de minerales, y representantes de 70 organizaciones internacionales, la Mesa Redonda Ministerial “Amanecer de una causa global: Minerales para una nueva era de desarrollo” de la 5° FMF fue abierta por el titular de la cartera de Industria y Recursos Minerales del reino saudí, Bandar Ibrahim Alkhorayef, quien subrayó que el sector se está convirtiendo en una prioridad global compartida a medida que los gobiernos buscan aprovisionamientos resilientes para impulsar el crecimiento, la transición energética y la infraestructura digital.
Durante el cierre de la mesa redonda, las autoridades chilena y saudí procedieron a firmar un Memorando de Entendimiento (MoU) entre ambos ministerios con el propósito de avanzar en el fortalecimiento de materias mineras de interés común. El documento busca establecer un marco para la cooperación bilateral en el ámbito de toda la cadena de valor de los recursos minerales, con énfasis en formación de capital humano, investigación e intercambio de experiencias.
Tras rubricar el convenio, la ministra Williams abordó el valor de la colaboración y la trazabilidad como estrategias para fortalecer la transparencia de las cadenas de suministro y, por consiguiente, la confianza de los inversionistas. En esa línea, también destacó las ventajas comparativas de la minería chilena y su camino de transformaciones para consolidar mejores prácticas operacionales, ambientales y sociales.
“Siendo una industria de alcance global, la posición de Chile como polo de atracción de nuevos capitales está sustentada en el papel que estamos llamados a consolidar entre los grandes productores mineros con herramientas como las estrategias del litio y de minerales críticos; y también con el apoyo de indicadores que reflejan el nuevo ciclo de dinamismo que vive nuestra minería, con la mayor cartera de proyectos estimados de la última década por más de US$ 104.500 millones y un aumento del gasto en exploración minera que con cerca de US$ 875 millones en 2025, nos ubica entre los cuatro presupuestos más grandes del mundo”, comentó la secretaria de Estado.
El Future Minerals Forum 2026 de Arabia Saudita es uno de los encuentros globales más relevantes sobre el futuro de la industria minera mundial que con mesas redondas, conferencias estratégicas y una exposición internacional, se está llevando a cabo entre el 13 y 15 de enero con énfasis en impulsar una agenda global de minerales. La presencia de la ministra de Minería se enmarca en un contexto de creciente demanda de cobre, impulsada por la transición hacia tecnologías limpias y energías renovables. Desde Chile además, están presentes Iván Arriagada, presidente ejecutivo de AMSA y presidente del directorio del Consejo Internacional de Minería y Metales (ICMM); Máximo Pacheco, presidente del directorio de Codelco y Nova Andino Litio; Joaquín Villarino, presidente ejecutivo de Consejo Minero; Jorge Cantallopts, director ejecutivo de Cesco; y Alejandra Giménez, directora de la Asociación de Industriales de Antofagasta (AIA).
Chile Minería
www.chilemineria.cl
www.facebook.com/chilemineria.cl/
twitter.com/CHILEMINERIA
www.instagram.com/chilemineria
#chileminería, #minería, #energía,#cobre,#centrocesco, #negocios,#aprimin
Crecimiento
Autoridad ambiental (SEA) recomienda aprobar proyecto de prospección minera de Barrick en Atacama
El Servicio de Evaluación Ambiental recomendó a la Comisión de Evaluación Ambiental de Atacama aprobar la DIA del proyecto denominado «Prospección Minera El Alto».
El próximo lunes 19 de enero, a las 15:00 horas, se llevará a cabo una nueva sesión de la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región de Atacama (Coeva). En esta reunión, las autoridades regionales deberán votar sobre la viabilidad de un importante proyecto minero de Barrick.
El proyecto, denominado «Prospección Minera El Alto, busca que la minera, de capitales canadienses, retome la exploración de la zona, implementando nuevas medidas de seguridad y tecnologías avanzadas para obtener un conocimiento detallado de los minerales presentes en el área.
La iniciativa que considera una inversión de US$35 millones cuenta con el respaldo del Servicio de Evaluación Ambiental de la Región de Atacama (SEA) a través del Informe Consolidado de la Evaluación de Impacto Ambiental (ICE). Esto luego que la autoridad técnica que dirige la abogada Valentina Durán, como directora ejecutiva, recomendara a la Coeva aprobar la Declaración de Impacto Ambiental (DIA).
En su informe, el SEA estableció nueve condiciones fundamentales para garantizar que el proyecto se realice de manera respetuosa con el medio ambiente. Estas condiciones abarcan el monitoreo y la gestión adecuada de diferentes aspectos, como los arqueológicos, paleontológicos, térmicos, glaciológicos y las emisiones atmosféricas.
En lo que respecta al componente arqueológico, se exige que las charlas de inducción sean impartidas por un arqueólogo especializado. Estas charlas tienen como objetivo instruir a los trabajadores sobre los elementos arqueológicos presentes en el área del proyecto y las medidas a seguir en caso de realizar hallazgos inesperados.
En cuanto al componente paleontológico, se exige que las charlas de inducción sean dirigidas por un experto en la materia, asegurando que los trabajadores estén debidamente informados sobre las normativas legales y los procedimientos a seguir en caso de encontrar restos o evidencias fósiles durante las actividades del proyecto.
Al mismo tiempo, el SEA estableció una serie de condiciones para el monitoreo y manejo adecuado de otros aspectos del proyecto, como los relacionados con el régimen térmico del suelo y los glaciares. En cuanto al monitoreo térmico del suelo, se debe realizar en dos puntos específicos: uno fuera del área de prospección y otro dentro de la misma, en un pozo de sondaje.
El informe de la autoridad ambiental establece que el monitoreo deberá iniciarse en la fase de construcción y garantizar la obtención de datos para evaluar posibles alteraciones en el régimen térmico del suelo. Además, se exige que el proponente presente una modelación térmica para evaluar el impacto de los sondajes sobre el permafrost, y deberá seguir monitoreando la temperatura del suelo a lo largo de la ejecución del proyecto para prevenir daños a su estabilidad térmica.
Glaciares
Respecto a los glaciares, el proyecto deberá entregar un informe técnico ejecutivo sobre el monitoreo remoto de glaciares dentro de los 30 días hábiles siguientes a la temporada de prospección. Por otro lado, en relación con las emisiones atmosféricas, se requiere la implementación de un sistema de monitoreo de partículas atmosféricas (MPS), utilizando colectores de deposición mensualmente durante las campañas de exploración, y los informes correspondientes deberán ser presentados a la Superintendencia del Medio Ambiente para su evaluación.
El ICE establece que al finalizar el proyecto, el proponente debe entregar un informe detallado sobre la ubicación y características de los sondajes, incluyendo datos hidrogeológicos (no relacionados con recursos minerales).
Además, antes de comenzar, se deben detallar en un informe los métodos de monitoreo térmico y los resultados anuales del monitoreo de permafrost, incluyendo análisis comparativos.
Asimismo, se deben realizar observaciones sobre el estado visual de los glaciares y glaciaretes, asegurando que no haya intervenciones directas, y se debe hacer un monitoreo adicional de albedo (reflexión superficial) y MPS en los glaciares especificados.
Entre los compromisos ambientales voluntarios, Barrick, a través de su filial Compañía Minera Nevada, se comprometió a habilitar una oficina destinada a recibir reclamos, consultas y sugerencias de la comunidad respecto al proyecto. Este compromiso, enmarcado en el espíritu del Acuerdo de Escazú, suscrito por Chile en septiembre de 2022, busca promover la máxima transparencia sobre los proyectos y una gestión adecuada de las inquietudes de la comunidad.
Fuente/Pulso/LaTercera
Chile Minería
www.chilemineria.cl
www.facebook.com/chilemineria.cl/
twitter.com/CHILEMINERIA
www.instagram.com/chilemineria
#chileminería, #minería, #energía,#cobre,#centrocesco, #negocios,#aprimin
-
Crecimiento6 días agoAntofagasta escala posiciones entre las mineras más valiosas del mundo y supera a Anglo American
-
Business1 semana agoCORFO adjudica proyectos de I+D liderados por el CNP para avanzar en tecnologías de litio y tierras raras
-
Business7 días agoEl formidable rally de los metales continúa en 2026: Oro, Plata y Cobre llegan a nuevos récords
-
Crecimiento1 semana agoAutoridad ambiental (SEA) recomienda aprobar proyecto de prospección minera de Barrick en Atacama
-
Crecimiento6 días agoAutoridad ambiental aprueba de manera unánime el proyecto que extiende la vida útil de la División Ministro Hales hasta 2054
-
Business1 semana agoBbosch se integra a ACADES para aportar experiencia en infraestructura al desarrollo de soluciones hídricas







