Noticia País
“El ciclo económico chileno llegó a un punto de inflexión en el último trimestre del 2014″
Vladimir Werning: El economista explica por qué elevó de 2,3% a 2,7% la estimación de PIB para 2015. Pero es cauto a mediano plazo: “Las condiciones suficientes para crecer al potencial no han sido aseguradas”. En materia de inflación no ve mayores riesgos y proyecta un cierre a diciembre en 2,8%, pese a lo cual no cree que el BC siga bajando la TPM.
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Hace dos semanas JPMorgan elevó su proyecciones de crecimiento de 2015 para Chile de 2,3% a 2,7%, sustentado en las buenos datos de actividad que registró el último mes de 2014. Sin embargo, pese a esta corrección al alza en las expectativas, el director ejecutivo de la entidad, Vladimir Werning, ve poco espacio para que la actividad este año pueda alcanzar un nivel sobre 3%.
Plantea que subsisten incertidumbres tanto internas como externas. La primera apunta a cuantificar el impacto coyuntural de las reformas del Gobierno, mientras que en lo internacional la situación de China luce complicada.
De todos modos, a su juicio, lo que se debe rescatar del panorama actual del país es que en lo inmediato “el balance de riesgos se inclinó al alza”.
En materia de inflación y más allá de la preocupación que expresó el Banco Central en su comunicado de la semana pasada, Werning se mantiene optimista sobre la convergencia hacia el rango meta, aunque pone una luz de alerta respecto de que “el incipiente desalineamiento de salarios nominales” se profundice, ya que eso incidiría en los precios de servicios. Bajo este escenario, el economista no ve nuevos recortes en la política monetaria, por lo que apuesta a que el instituto emisor realice una “estrategia de una pausa prolongada manteniendo la tasa en 3% todo el año”.
El Imacec de diciembre de 2,9% elevó las expectativas para este año, incluso ustedes mejoraron su proyección para Chile de 2,3% a 2,7%. ¿Qué señales ve de recuperación?
En Chile, los índices de confianza tanto del consumidor como de los empresarios siguen deprimidos. Pero su estabilización es relevante a efectos de evaluar la coyuntura. Además hay algunos indicadores recientes de oferta y demanda que nos indican que el ciclo económico chileno llegó a un punto de inflexión en el último trimestre del 2014.
En el Gobierno afirmaron que la economía está presentando “brotes verdes”, ¿comparte ese diagnóstico?
Es cierto. La reducción de la inflación está trasmitiendo un impulso favorable a los consumidores y eso eleva las ventas minoristas. Por el lado de la inversión, los indicadores de construcción y de importación de bienes de capital apuntan a que lo peor del ajuste quedó atrás. Por último, los datos de comercio exterior continúan dando señales de mejoría, tanto por el lado de las exportaciones como de las importaciones.
¿Ve posible crecer sobre 3%?
Habiendo confirmado un giro del ciclo, es lógico reevaluar el ritmo de expansión. Después del alza de 2,9% en la actividad de diciembre ya no se ve tan distante la posibilidad de observar registros mensuales puntuales por encima de 3%. Pero creemos que para el año en su conjunto sigue siendo más probable un promedio de expansión cercano al 2,7%.
El Gobierno espera lograr hacia la segunda mitad de su mandato crecer en torno al potencial que es 4,3%, ¿es factible?
Hay condiciones necesarias y suficientes para lograr esa meta. La buena noticia es que la condición necesaria ha sido asegurada por las acciones del Banco Central. Su manejo de la tasa de interés orientado a impulsar un realineamiento cambiario ha colocado a la economía chilena en un equilibrio sustentable en el contexto actual internacional. Chile es la única economía de la región donde los ajustes del 2014 han arrojado un resultado visible en el sentido reducir el déficit externo. Sin embargo, el problema que veo es que las condiciones suficientes para crecer al ritmo potencial no han sido aseguradas. A esta altura la política monetaria difícilmente pueda ofrecer mayor impulso de lo que ya hizo. Entonces, el empuje de la inversión, el empleo y la productividad deben provenir de iniciativas que son propias de Hacienda y Economía.
En su escenario base, ¿hay riesgos que puedan afectar el crecimiento de la economía chilena en 2015?
Sí, los riesgos disminuyen pero no desaparecen. En el frente doméstico, resulta difícil estimar con certeza el impacto coyuntural de las reformas. Y en lo externo, la lectura de la economía China también luce complicada. Lo que rescataría de la situación de Chile es que en lo inmediato el balance de riesgos se inclinó al alza y por eso aumentamos nuestra proyección de crecimiento a 2,7%. Esta revisión del PIB representa un caso aislado en América Latina. En la región, las revisiones de crecimiento del 2015 han sido sistemáticamente a la baja y el balance de riesgo en torno a nuestras proyecciones sigue inclinado en esa dirección.
¿Cuánto podrían incidir nuevamente las reformas?
La estabilización de los índices de confianza empresarial indica que, en gran medida, los cambios legislativos han sido incorporados a las expectativas. Eso limita una repetición del impacto que hubo en 2014. El riesgo para el 2015 es que esos indicadores de confianza permanezcan estancados cerca de los actuales niveles bajos. De ser así, la inversión puede evolucionar de manera muy lenta y la generación de empleo puede deteriorarse. En ese contexto, se pueden generar dudas adicionales sobre el ritmo de crecimiento potencial de Chile.
El Gobierno ha dicho que el sector exportador, el gasto público, la caída del precio del petróleo y la política expansiva del Banco Central serán los motores de la economía chilena en 2015. ¿Comparte esa visión?
Sí, esperamos que todos esos factores generen un impulso expansivo, pero la magnitud de esos impulsos tendrá un efecto más bien moderado si la inversión no contribuye al inicio del ciclo como suele hacerlo históricamente.
Considerando la caída del precio del cobre y la baja del petróleo, ¿cuál de los dos efectos tiene mayor preponderancia para el crecimiento de Chile?
Chile es el importador neto de combustibles más grande de la región en relación a su PIB, por lo que el beneficio de la caída del precio del petróleo es relevante. También hay efectos distributivos que aumentan esta percepción. Resulta que el beneficio de la caída del petróleo se traslada directamente al sector privado en Chile. En cambio, el perjuicio que acarrea la caída del precio del cobre es compartido por el sector privado y el público, y éste último actúa como un amortiguador. Dicho esto, el cobre resulta la variable determinante. Desde principios de 2014 la disminución del precio del petróleo ha sido el doble que la del cobre, pero en la balanza comercial, el metal pesa tres veces más. Es importante tener en cuenta que el aporte del sector del cobre incluye la actividad y la inversión. Y en ese sentido, vemos que, además del menor precio, la actividad minera está contrayéndose. Además los precios más bajos del cobre pueden impulsar una reevaluación de los parámetros que determinan el Presupuesto y entonces se puede requerir un ajuste. A diferencia de Chile y Perú, la mayoría de los países de la región ya están ejecutando o planeando ajustes fiscales en respuesta a la caída de precios de materias primas.
En Chile se abrió el debate sobre el nivel del PIB potencial. Actualmente está en 4,3%, pero los economistas cuestionan esa cifra.
Siempre van a existir opiniones diversas en torno al PIB potencial, ya que es un concepto teórico. No es una variable observable y por lo tanto sólo se puede aproximar por medio de distintas técnicas. En Chile, el debate en torno a este tema no es novedad. Recordemos que el valor de 4,25% que se discute hoy representa una reducción con respecto a la estimación del 5% que prevalecía apenas un par de años atrás. Creo que el debate se profundizará. Hay varios factores que invitan a hacerlo: la caída del precio del cobre, el menor dinamismo de la inversión, el debate sobre el impacto en la productividad de las reformas, y las restricciones en el sector energético. Aunque representa una estimación del crecimiento de largo plazo, las oscilaciones económicas de corto plazo influyen, debido a la incertidumbre que reina sobre el carácter temporal o permanente de los factores determinantes del ciclo, que hoy se mueve por debajo del potencial.
Inflación y política monetaria
Las expectativas de inflación para 2015 se elevaron rápidamente de 2,3% a un nivel cercano a 3%. ¿Ve riesgos inflacionarios para la economía chilena este año?
No veo riesgos inflacionarios que atenten contra el cumplimiento de la meta. A nivel agregado la demanda está mucho mejor alineada con la producción. Es más, la depreciación del peso y las presiones de internacionales que enfrenta la economía chilena son deflacionarias. En el margen, lo único que puede prender algunas alarmas sería que el incipiente desalineamiento de salarios nominales se profundice, ya que incidiría en los precios de servicios.
Pero el Banco Central en su reunión de febrero explicitó su preocupación por la inflación, en especial la subyacente.
Cuando menciono los salarios e inflación de servicios indirectamente hablo de la inflación subyacente a la que se refiere BC. Eso, lo que puede generar, es una disminución más lenta de la inflación hacia la meta. Pero sigo esperando una desaceleración de estos precios, desde cerca de 5% con que terminó el 2014 a cerca de 3% a fines de 2015. Eso claramente representa menos presión inflacionaria.
¿Qué factores explican las mayores presiones inflacionarias?
Primero, hay un impacto del tipo de cambio más depreciado. Segundo, algunos precios se han visto afectados por el impacto de la reforma fiscal. Tercero, la inflación en servicios se ha mantenido elevada, en parte explicada por la aceleración de salarios nominales. Por último, el precio del petróleo ha rebotando de sus mínimos, y aunque sigue deprimido en lo inmediato, la trayectoria de inflación esperada debe ser algo más alta de lo que se presumía cuando el petróleo aún no había encontrado piso.
¿En qué nivel debería ubicarse la inflación a diciembre?
Proyectamos que se ubique en 2,8% a fin de año.
En su reunión de política monetaria el BC mantuvo la tasa en 3% y puso énfasis en la inflación, ¿en qué pie queda su manejo de la política monetaria?
En comparación con el IPC de 2014 el IPC de 2015 reflejará menor, no mayor, presión inflacionaria. Por lo tanto, el Banco Central está muy bien parado frente a la coyuntura y ostenta una gran credibilidad. La inflación elevada del año pasado fue, en gran medida, un subproducto del cambio de precios relativos que requería la economía. Es cierto que las bajas de tasas de interés que impulsó el BC iban a contramano del cumplimiento de la meta en 2014, pero la meta de inflación es a dos años. La baja de tasas respondió a la lógica inapelable: facilitó una depreciación del peso que dio lugar a una rotación de las fuentes de crecimiento hacia la demanda externa. El Banco Central debe asegurar los pagos externos además de la estabilidad de precios internos. Cumplido ese ajuste, hoy lo que prevalecen son presiones deflacionarias que irán guiando la inflación hacia la meta.
Dado lo anterior, ¿la economía necesita más estímulo monetario? ¿En qué nivel debería ubicarse la TPM este año?
Yo creo más probable que el Banco Central adopte la estrategia de una pausa prolongada, manteniendo la tasa en 3% todo el año. Primero, la baja del precio del petróleo ha provisto a la economía de estímulo alternativo. Segundo, los salarios nominales están creciendo a un ritmo que excede la productividad y la meta de inflación. Tercero, el peso está mejor alineado con los fundamentos y, a estos niveles, no se percibe que sea necesario un relajamiento monetario adicional para inducir mayor depreciación. Cuarto, algunos obstáculos al crecimiento presentes en Chile se originan en factores que no se corrigen por medio de la política monetaria. Por último, el propio BC ha expresado preocupación de que el relajamiento cuantitativo de bancos centrales del G-3 puede restarle grados de independencia monetaria a Chile cuando se necesite elevar su tasa en el futuro.
¿El escenario externo tiene algún riesgo para Chile o más bien será un aporte para el crecimiento?
Hay riesgos. Veo un crecimiento global muy desbalanceado donde los ciclos de China y Europa están rezagados con respecto a la fortaleza de la economía americana. La economía chilena, con su matriz de comercio externo diversificado geográficamente, sentirá los efectos de esas divergencias.
Además, a lo largo y a lo ancho de América Latina se están aplicando ajustes macroeconómicos fuertes, por lo que las proyecciones de crecimiento en la región mantienen un claro sesgo a la baja. En su conjunto, las acciones de bancos centrales del G-3 preservan la abundante liquidez financiera, pero la divergencia de sus ciclos monetarios constituye una fuente de mayor volatilidad en las monedas, no sólo entre el dólar/euro sino también en monedas administradas como el yuan chino o el real brasilero. El sector corporativo en mercados emergentes enfrenta problemas crediticios que, si bien responden a riesgos idiosincráticos, pueden ampliarse ya sea por el efecto de riesgos geopolíticos, de cambios regulatorios o por la volatilidad del mercado de materias primas.
Fuente:Pulso
Crecimiento
Anglo American y Codelco acuerdan el camino para sumar 2,7 millones de toneladas de cobre adicionales
“Este acuerdo representa una forma más eficiente y responsable de desarrollar uno de los principales distritos cupríferos del mundo. Nos permite aprovechar mejor infraestructura existente, capturar mayores beneficios para Chile y avanzar con una visión de largo plazo basada en la excelencia operacional, la sostenibilidad y el uso responsable de los recursos”, comentó el presidente del directorio de Codelco, Bernardo Fontaine.
Anglo American plc (“Anglo American”), a través de su filial Anglo American Sur S.A., de la cual posee el 50,1%, y Codelco, anuncian el cierre del acuerdo definitivo para implementar un Plan Minero Conjunto en sus respectivas minas de cobre Los Bronces y Andina en Chile, tras la obtención de las aprobaciones regulatorias y de libre competencia necesarias, así como el cumplimiento de las condiciones precedentes. El anuncio de hoy da continuidad al acuerdo histórico firmado y anunciado por Anglo American y Codelco en septiembre de 2025.
Se espera que el Plan Minero Conjunto permita liberar 2,7 millones de toneladas adicionales de cobre durante un período de 21 años, lo que equivale a aproximadamente 120.000 toneladas anuales adicionales de producción de cobre a bajo costo, con una inversión de capital mínima, y la generación de al menos US$ 5.000 millones en valor incremental antes de impuestos, el cual será compartido entre ambas compañías. La implementación del Plan Minero Conjunto permanece sujeta a la obtención de los permisos ambientales correspondientes, actualmente prevista a más tardar para el año 2030.
Duncan Wanblad, CEO de Anglo American, señaló: “Nuestro acuerdo con Codelco demuestra lo que es posible cuando trabajamos en asociación para liberar sinergias industriales de alto impacto, generando un valor significativo y más toneladas de cobre tanto para ambas compañías como para Chile. El siguiente hito importante para Los Bronces – Andina es la obtención oportuna de los permisos, lo que nos permitirá comenzar a generar el volumen y valor adicional que buscamos, en beneficio de todos nuestros grupos de interés y de Chile”.
“Al integrar los planes mineros de Los Bronces y Andina, estamos liberando una de las oportunidades de adyacencia de cobre más significativas del mundo. Este tipo de adyacencias es poco común y pone de relieve el papel que puede desempeñar un desarrollo responsable, basado en alianzas para apoyar la ambición de Chile de aumentar la producción nacional de cobre hasta alcanzar 6 millones de toneladas anuales al año 2030”, complementó Wanblad.
Bernardo Fontaine, presidente del Directorio de Codelco, comentó que “este acuerdo representa una forma más eficiente y responsable de desarrollar uno de los principales distritos cupríferos del mundo. Nos permite aprovechar mejor infraestructura existente, capturar mayores beneficios para Chile y avanzar con una visión de largo plazo basada en la excelencia operacional, la sostenibilidad y el uso responsable de los recursos. Es un ejemplo concreto de cómo la colaboración puede generar más valor sin renunciar al rigor, la disciplina y el compromiso que hoy exige Codelco”.
“El Plan Minero Conjunto Andina–Los Bronces refleja los principios que hoy orientan a Codelco: seguridad; maximizar los excedentes para el Fisco, lo que implica rentabilizar las operaciones buscando no aumentar la deuda; ordenar la casa con mano firme y transparencia, y fortalecer la sostenibilidad”, agregó Fontaine.
Las compañías también establecieron principios para guiar la implementación del Plan Minero Conjunto, incluyendo criterios de sostenibilidad que resguardan los programas sociales, y el cumplimiento de los compromisos ambientales vigentes.
Tanto Anglo American como Codelco mantendrán la flexibilidad para desarrollar proyectos propios de manera independiente, incluyendo el avance de sus respectivos recursos subterráneos, durante la vigencia del Plan Minero Conjunto, de forma coordinada y adecuada.
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Business
COCHILCO ELEVA EL PRECIO PROMEDIO DEL COBRE A US$ 5,55 LA LIBRA PARA EL AÑO 2026
En tanto que, para 2027 también prevé un alza en la cotización del metal, el cual promediaría US$ US$ 5,10 por libra.
La Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) entregó este martes las nuevas proyecciones de precio, demanda y oferta del metal para los años 2026 y 2027, contenidas en el Informe de Tendencias del Mercado del Cobre, correspondiente al primer trimestre de este año.
El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, señaló que “Cochilco elevó el precio promedio del cobre para 2026 a US$5,55 la libra; y a US$5,10 la libra para 2027, niveles históricamente altos que reflejan una demanda mundial sólida y un mercado con estrechez de oferta, en línea con los factores que explican los recientes niveles récord alcanzados por el precio del metal. Esta es una clara señal de que el mercado global continúa con una oferta inestable y episodios recurrentes de estrechez de suministro para la transición hacia energías renovables, la electromovilidad y el desarrollo de nuevas tecnologías e inteligencia artificial, que seguirán impulsando una mayor necesidad de cobre en el mundo”.
Agregó que “esta es una buena noticia para Chile porque un escenario de precios altos fortalece los ingresos fiscales y reafirma el rol estratégico de Chile como principal productor mundial de cobre. Al mismo tiempo, este contexto nos desafía a seguir avanzando en productividad, continuidad operacional y desarrollo de nuevos proyectos para mantener el liderazgo de nuestra minería”.
Respecto a la demanda, la vicepresidenta ejecutiva (s) de Cochilco, Claudia Rodríguez, señaló que China seguiría siendo el principal soporte del consumo global de cobre, aunque con menor dinamismo por la debilidad inmobiliaria y una recuperación industrial más gradual. Agregó que India mantendrá una expansión relevante, Estados Unidos aportaría por infraestructura eléctrica, centros de datos y manufactura crítica, mientras Europa y Japón mostrarían una recuperación más moderada.
En este contexto, sostuvo que para el año 2026 el consumo mundial del cobre refinado crecería 1,5%; y 2,3% en 2027, alcanzando 28,2 y 28,8 millones de toneladas, respectivamente.
Oferta de cobre
Desde la perspectiva de la oferta, el informe de Cochilco señala que se prevé que la producción mundial de cobre mina llegue a 23,3 millones de toneladas en 2026, lo que representa un alza de 0,5%; mientras que en 2027 la producción alcanzaría a 24,39 millones de toneladas con una expansión de 4,7%. Este mayor dinamismo estaría impulsado principalmente por un grupo reducido de países, entre ellos República Democrática del Congo, Zambia, Mongolia, Canadá y Estados Unidos.
No obstante, el informe advierte que las proyecciones continúan sujetas a importantes factores de riesgo, asociados a la puesta en marcha efectiva de proyectos mineros, a la continuidad operacional de las faenas, la disponibilidad de insumos críticos, así como a las condiciones regulatorias y logísticas de cada jurisdicción.
En este contexto, el mercado mundial de cobre refinado continuaría mostrando un escenario de estrechez. Luego de registrar un déficit estimado de 124 mil toneladas en 2025, se proyecta un leve superávit de 12 mil toneladas en 2026 y uno moderado de 153 mil toneladas en 2027.
Chile
Por su parte, Chile conservará su posición como principal productor mundial de cobre, con una participación cercana al 22% de la producción global. No obstante, se prevé una disminución de 2,0% en la producción nacional durante 2026, hasta alcanzar 5,3 millones de toneladas, seguida de una recuperación de 4,0% en 2027, con una producción estimada de 5,5 millones de toneladas.
“La caída proyectada para 2026 responde principalmente a menores leyes minerales, mantenciones programadas, restricciones operacionales y a un débil desempeño registrado al inicio del año”, explica el Informe.
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Noticia País
CÓMO PRODUCIR UN MILLÓN DE TONELADAS DE COBRE FINO AL AÑO EN CHILE
Por: Manuel Viera / Presiente de la Cámara Minera De Chile / Ceo de Metaproject group
Alcanzar esa cifra desde una sola compañía o un nuevo polo productivo —equivalente a cerca del 18% de la producción nacional de 2025— exige una combinación de proyectos estructurales, energía limpia, agua desalada, capital humano calificado y una agenda regulatoria que reduzca los plazos de tramitación. Un análisis de los caminos posibles, los costos y los obstáculos.
La pregunta parece sencilla, pero contiene la totalidad del debate minero chileno de la próxima década: ¿Cómo se produce hoy un millón de toneladas anuales de cobre fino en Chile? La respuesta nunca es solo geológica.
Para dimensionar el desafío conviene partir por las cifras oficiales. Según los datos de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), la producción nacional cerró 2025 en 5.415.271 toneladas de cobre fino, lo que representó una caída de 1,6% respecto a 2024. Codelco —en sus siete divisiones propias— totalizó 1.334.389 toneladas, mientras que Minera Escondida, de BHP, alcanzó 1.345.132 toneladas, superando por primera vez a la estatal en su nivel corporativa.
Producir un millón de toneladas anuales como meta autónoma —ya sea como nuevo polo productivo, como aporte incremental a una compañía existente, o como objetivo de una mediana minería expandida— implica replicar prácticamente la escala de la mayor mina del mundo. Es, en términos prácticos, construir casi una segunda Escondida.
LA ECUACIÓN GEOLÓGICA: DÓNDE ESTÁN LAS TONELADAS
Chile concentra cerca del 24% de la producción mundial de cobre (ha ido cayendo progresivamente) y posee las mayores reservas conocidas del planeta. Sin embargo, la ley promedio del mineral —el porcentaje de cobre contenido en la roca— ha caído de manera sostenida durante las últimas dos décadas, desde valores cercanos al 1% en yacimientos emblemáticos a un rango actual de 0,5% a 0,7% en la mayoría de las grandes operaciones. Eso significa que producir más cobre fino exige mover más roca, gastar más energía y consumir más agua por cada tonelada obtenida.
Si ponemos como meta alcanzar un millón de toneladas anuales, las cifras gruesas son elocuentes: a una ley media de 0,6%, se requiere procesar cerca de 170 millones de toneladas de mineral al año, lo que equivale a una concentradora de aproximadamente 460 mil toneladas por día. Solo Escondida, Collahuasi y Chuquicamata operan en ese rango.
Existen tres rutas para llegar al objetivo. La primera es la expansión de yacimientos existentes mediante nuevas concentradoras o proyectos de continuidad operacional —el camino que hoy domina la cartera de inversión nacional—. La segunda es la entrada en operación de proyectos greenfield, que en Chile son escasos y enfrentan plazos de permisos de hasta una década. La tercera, menos comentada, es la incorporación de minería subterránea masiva mediante block caving, técnica que permite extraer recursos profundos a costos competitivos, como hacen El Teniente, Chuquicamata Subterránea y, próximamente, Andina Traspaso. Pero lo más grave la falta de nuevos yacimientos que agreguen mayor producción de cobre fino.
LA CIFRA COMO RETO1.000.000 de toneladas de cobre fino al año Equivale a cerca del 18,5% de la producción chilena de 2025 (5,41 millones de toneladas) y aproximadamente al 4,5% de la producción mundial. Para alcanzarla con una ley media de 0,6% se requeriría procesar unas 170 millones de toneladas de mineral al año. |
EL CAPITAL: LA INVERSIÓN QUE EL MILLÓN DE TONELADAS EXIGE
La cartera de inversión minera 2025-2034 publicada por Cochilco totaliza 104.549 millones de dólares, el mayor monto en más de una década. De ese total, el 89,8% corresponde a proyectos de cobre y el 81% son iniciativas brownfield —es decir, expansiones o reemplazo de reservas consumidas, o reposiciones de minas en operación—. ¿Los grandes proyectos greenfield, capaces por sí solos de aportar cientos de miles de toneladas adicionales, son escasos, entonces cuál es la estrategia?
Para un nuevo polo productivo de un millón de toneladas, las referencias internacionales recientes sitúan la inversión inicial en torno a los 12.000 a 18.000 millones de dólares. Quellaveco, en Perú, requirió cerca de 5.500 millones para una capacidad de 300.000 toneladas. Quebrada Blanca Fase 2, de Teck, demandó más de 8.500 millones para una producción cercana a 285.000 toneladas anuales. Escalar a un millón implica multiplicar esa magnitud, asumiendo además que el yacimiento exista y que la fase de exploración esté resuelta, lo que normalmente toma entre siete y doce años o más.
LA ESTRUCTURA DEL CAPEX
La distribución típica del capital en un proyecto de esta envergadura asigna aproximadamente un 35% a la concentradora, 20% al rajo o mina subterránea, 15% a la infraestructura eléctrica e hídrica —incluyendo la planta desalinizadora y el acueducto—, 10% al puerto y manejo de concentrados, 8% a relaves y obras ambientales, y el restante 12% a contingencias, ingeniería y puesta en marcha.
El financiamiento de un proyecto de esa escala requiere consorcios, PFM Project Finance Multimoneda y, en muchos casos, asociaciones público-privadas como las que Codelco ha cerrado con Anglo American para el distrito Andina-Los Bronces, que liberará 2,7 millones de toneladas adicionales en 21 años, con cerca de 120 mil toneladas anuales en régimen.
LOS CUATRO INSUMOS CRÍTICOS: ENERGÍA, AGUA, PERMISOS Y PERSONAS
- Energía limpia y firme
Una operación de un millón de toneladas demanda entre 4.500 y 6.000 GWh anuales, dependiendo de la dureza del mineral y de la altura de la faena. La presión global por descarbonizar el cobre es ya un requisito comercial: los grandes compradores europeos y estadounidenses exigen huellas de carbono auditadas. Chile cuenta con una ventaja estructural —su matriz solar y eólica del norte— pero requiere resolver el problema de la firmeza, esto es, asegurar suministro las 24 horas. Los contratos PPA con almacenamiento en baterías y los proyectos de hidrógeno verde para el transporte minero son los caminos en construcción, y es la ruta correcta.
- Agua desalada
La industria minera chilena ha desplazado de manera acelerada el consumo de agua continental hacia el agua de mar desalada o de uso directo. Para una faena de un millón de toneladas se necesitan del orden de 1.500 a 2.000 litros por segundo de agua desalada, lo que implica una planta de gran escala —comparable a la planta Aguas Horizonte que Codelco construye en Tocopilla—, más un acueducto de impulsión que puede superar los 200 kilómetros y los 3.000 metros de elevación. Solo esta infraestructura supera con frecuencia los 2.000 millones de dólares.
- Permisología y comunidades
El cuello de botella de la última década no ha sido el capital ni la tecnología, sino los plazos de tramitación. Un proyecto de gran minería puede demorar entre 8 y 12 años desde el descubrimiento hasta la primera tonelada producida, con la mayor parte de ese tiempo concentrada en evaluación ambiental, consulta indígena y permisos sectoriales. La agenda de modernización regulatoria que el Gobierno y la industria han empujado apunta a reducir esos plazos en torno al 30%, lo que sigue siendo el factor más sensible para que la cartera proyectada se materialice. Desburocratizar las instituciones del Estado es clave
- Capital humano
Una operación de un millón de toneladas emplea de manera directa entre 4.000 y 6.000 trabajadores, y genera tres a cuatro veces ese número en empleo indirecto. La brecha de operadores especializados, mantenedores eléctricos, geólogos y profesionales de procesos es uno de los riesgos menos visibles del crecimiento. Las inversiones de Codelco involucran 45 millones de horas-hombre al año, una magnitud comparable a la construcción simultánea de tres líneas de Metro de Santiago.
ESTRATEGIA: TRES CAMINOS PARA LLEGAR AL MILLÓN DE TONELADAS
Camino A: la ruta brownfield
Es la opción más rápida y la que concentra la cartera actual. Sumar capacidad incremental en yacimientos en operación —Collahuasi 4ª línea, Nueva Concentradora Los Colorados de Escondida, El Teniente Nuevo Nivel Mina, Chuquicamata Subterránea, Rajo Inca, Andina Traspaso— permitiría aportar entre 600 mil y 900 mil toneladas adicionales hacia 2030. La ventaja: infraestructura existente, permisos parciales y curvas de aprendizaje resueltas. El riesgo: leyes en descenso y agotamiento de reservas conocidas, y mejorar la gobernanza de proyectos.
Camino B: la ruta greenfield
Implica desarrollar nuevos yacimientos. La cartera incluye iniciativas como Salares Norte (Gold Fields, ya en operación para oro), El Espino, Vizcachitas, Marimaca y la posible reapertura de Cerro Colorado. Ninguno por sí solo alcanza el millón de toneladas, pero su sumatoria, en un escenario favorable de permisos, podría aportar 300 a 400 mil toneladas en la próxima década.
Camino C: el block caving masivo
La minería subterránea de panel caving permite extraer cuerpos profundos —reservas más allá de los 1.000 metros— a costos por tonelada cercanos a los del rajo abierto. Es la apuesta estructural de Codelco para sostener su producción y la única vía técnicamente viable en yacimientos como Andina y El Teniente, que ya no admiten expansión a cielo abierto por restricciones físicas y ambientales. Sulfuros en profundidad de Andina debe estudiarse con claridad, y pensar en grande.
EL PRECIO DEL CU: VIENTO DE COLA, PERO NO PARA SIEMPRE
El cobre ha alcanzado niveles históricos. A comienzos de 2026, el metal rojo tocó los 13.000 dólares por tonelada en la Bolsa de Metales de Londres, su mayor precio en la historia, impulsado por la transición energética, la electrificación del transporte y la expansión de centros de datos para inteligencia artificial. Cochilco elevó su proyección de precio promedio para 2026 a 4,95 dólares la libra, y para 2027 estimó 5,00 dólares la libra. La Cámara Minera de Chile considera un precio para el 2026 en 5,01 U$/lb.
Ese contexto convierte cualquier proyecto razonablemente diseñado en económicamente atractivo. Sin embargo, la ex ministra de Minería, Aurora Williams, ha advertido que los niveles récord recientes no deben asumirse como un equilibrio permanente, y que el mercado sigue expuesto a variaciones relevantes ante perturbaciones acotadas. Los proyectos que se decidan hoy comenzarán a producir entre 2032 y 2035, en un escenario de precios cuya certeza es menor.
CONCLUSIÓN: UNA META POSIBLE, NO AUTOMÁTICA
Producir un millón de toneladas de cobre fino al año en Chile —ya sea como nuevo polo o como expansión consolidada de un actor existente, o como sumatoria de varios proyectos — es técnica y financieramente factible. La geología existe, el capital está disponible y los precios acompañan. Pero la materialización exige resolver simultáneamente cuatro frentes: la modernización del sistema de permisos, el actual ministro de Minería Daniel Mas está en ese desafío y es correcto, el suministro firme de energía descarbonizada, la infraestructura de agua desalada y la formación acelerada de capital humano.
La cartera 2025-2034 da los recursos. La pregunta es si Chile tendrá la capacidad institucional, política y técnica de ejecutarla en el plazo que la transición energética global y los compradores internacionales efectivamente exigen. La meta del millón de toneladas no es un titular: es un termómetro de la competitividad minera del país durante la próxima década.
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Industria & Proveedores
CHILE DEBE OPTAR DE MANERA URGENTE EN UNA POLÍTICA NACIONAL DE FUNDICIÓN Y REFINO
Por: Manuel Viera F./Presidente de la Cámara Minera de Chile
China comunicó oficialmente la suspensión de sus exportaciones de ácido sulfúrico a partir de mayo de 2026. La medida busca preservar el suministro interno durante la temporada alta de siembra, pero ocurre en un contexto crítico: la guerra en Medio Oriente ha interrumpido el flujo de azufre, insumo clave para su producción. La minería chilena se vuelve vulnerable a una disrupción global que no controla. La señal que encendió el mercado fue la información publicada por Bloomberg sobre el freno que China aplicaría a sus exportaciones de ácido sulfúrico.
La restricción de ácido sulfúrico desde China pega directo al corazón de la minería chilena. Con esto se demuestra lo vulnerable que es al igual que su producción de cobre, ahora que Chile paró dos fundiciones y la Fundición de Potrerillos que colapsó dejando una gran cantidad de producción de ácido sulfúrico, capacidad de diseño de 1500 ton, la pregunta que me hago: ¿Chile resolverá el problema estratégico de aumentar la capacidad de fusión en el país? Ese es un dilema buridano que el nuevo gobierno deberá decidir y rápido. Mi opinión es que sí y aún más, ir a la industria manufacturera directa con el foco en las fundiciones, creo que China no es un socio confiable, no le basta con el monopolio de las tierras raras, y otros minerales críticos.
Con esta medida, China, está haciendo tambalear la producción de cobre de los principales productores como Chile y Perú. La estrategia China es que no solo es el fabricante del mundo, sino también el productor y compra de muchos minerales críticos. ¿Acaso eso no lo ven las distintas autoridades cuya dependencia tarde o temprano les pasará la cuenta? Ahora está en una integración vertical en todo el mundo.
Cifras Claves
Las cifras mandan y dan un panorama de lo que pasa con esta medida que afecta a nuestra minería. Para 2025 la demanda chilena bordearía 8,2 millones de toneladas, frente a una oferta local de apenas 5,1 millones, Es decir, un déficit de ~3,1 millones de toneladas.
Cada año la industria chilena compra más de un millón de toneladas de ácido sulfúrico a China, según información de Bloomberg. En 2023 la región de Antofagasta concentró el 81,6% del consumo nacional de ácido sulfúrico y debió importar 4,443 millones de toneladas. El valor CIF de las importaciones llegó en 2023 a US$466 millones, el nivel más alto de la última década. La lixiviación de minerales oxidados es responsable de cerca del 20% de la producción de cobre del país.
Cochilco proyectó que en 2025 la elaboración de ácido sulfúrico caería 2,5%. Para 2026 y 2028 se anticipa una disminución de un promedio anual de 3,4%. Entre 2029 y 2033 la producción de ácido se mantendrá estable en los 5,7 millones de toneladas, con lo cual la brecha con el consumo total se acrecentará. Existe la posibilidad de que Noracid salga del mercado y con ello se pierdan 660.000 toneladas de ácido sulfúrico.
¿Por qué China toma esta desición?
China ya no ve el ácido sulfúrico como un subproducto menor de sus fundiciones, sino como una palanca económica y estratégica. Tres factores convergen: prioridad para su industria agrícola interna, el estrecho de Ormuz parcialmente bloqueado (Medio Oriente representa cerca de un tercio del suministro global de azufre), y el uso del ácido como herramienta geopolítica similar a las tierras raras. Es decir, al igual que los minerales de tierras raras, el ácido pasa a ser una moneda de cambio en la guerra comercial. ¿Y cuál más?
Entonces es una nueva estrategia China para dominar el mundo mediante minerales críticos. Chile debe diversificar su cartera de exportación e importación de insumos críticos y venta de Cobre y litio, ya no es opción es obligación.
Impacto Operativo en Chile
Esto explica por qué la noticia no se interpreta en Chile como una molestia comercial, sino como una amenaza directa al corazón operativo del cobre lixiviado La prohibición podría extenderse durante todo 2026 según los reportes de Acuity, y las mineras nacionales deberán buscar alternativas en un mercado internacional tensionado por la misma escasez de materia prima. El gran Boom de Chile obedeció a la producción de cátodos de cobre vía óxidos y ahora la producción solo alcanza cerca del 20 % y bajando, esto trae como consecuencia que el país debe aumentar la exploración geológica con innovación para reponer los oxido y generar nuevos proyectos.
Según Cochilco, las importaciones chilenas provienen de Perú, China y Corea del Sur. Con China fuera, la presión sobre Perú como proveedor será enorme.
Para concluir puedo señalar que este episodio expone una vulnerabilidad estructural de la minería chilena. La dependencia de un insumo crítico importado, sumado al petróleo. La solución de fondo pasa por aumentar la capacidad de fundición nacional (como el proyecto Nueva Paipote de ENAMI, y generar un polo de desarrollo desde Argentina), diversificar proveedores y desarrollar contratos de largo plazo con productores no-chinos. Explorar nuevos yacimientos de azufre.
Chile debe optar de manera urgente en una política nacional de fundición y refino, y así dar el paso para industrializar el cobre.
«La suerte es el cruce de la oportunidad con la preparación.» — Séneca.
Columna de Opinión/ Manuel Viera F./Presidente de la Cámara Minera de Chile Chile Minería www.chilemineria.cl www.facebook.com/chilemineria.cl/ twitter.com/CHILEMINERIA www.instagram.com/chilemineria #chileminería, #minería, #energía,#cobre,#centrocesco, #negocios,#aprimin
Noticia País
Día Internacional del Sueño: dormir bien, el pilar olvidado de la salud mental
Por Jacquelin Hormazábal, académica de Psicología UNAB.
Hablar de salud mental es cada vez más común, sin embargo, raramente mencionamos algo tan básico como el dormir bién. Vivimos en una época donde descansar pareciera ser un lujo, y quedarse despierto/a hasta tarde trabajando o mirando el celular se celebra como un signo de compromiso y productividad. Desde la Psicología sabemos que un sueño reparador es uno de los pilares fundamentales para el bienestar emocional y mental.
En el marco del Día Internacional del Sueño, que se conmemora un 13 de marzo, es prudente señalar que dormir bien no es solo “no estar cansado”, es un proceso biológico esencial en el que el cerebro limpia información innecesaria, organiza recuerdos y regula nuestras emociones.
Durante el sueño profundo, especialmente en sus fases REM y no REM, se activan mecanismos que depuran la información acumulada durante el día. Este procesamiento nocturno actúa como una especie de “higiene mental”, permitiéndonos integrar aprendizajes, gestionar el estrés y estabilizar el estado de ánimo. Las personas que duermen mal presentan mayor irritabilidad, dificultad para concentrarse y una menor tolerancia a la frustración, síntomas que, sostenidos en el tiempo, pueden abrir la puerta a trastornos afectivos y ansiosos.
Desde la terapia psicológica, también observamos cómo el insomnio puede ser tanto un síntoma como una causa. Las preocupaciones, el exceso de pensamiento rumiativo o una hiperactivación emocional suelen alterar el ciclo circadiano, pero, a su vez, la falta de descanso agrava la vulnerabilidad emocional, generando un círculo difícil de romper.
Por ello, intervenir en los hábitos de sueño —a través de la psicoeducación, la higiene del sueño y la regulación emocional— constituye una herramienta terapéutica de primer orden.
Dormir bien no es solo cerrar los ojos. Implica establecer una rutina estable, desconectarse de pantallas, respetar nuestros ritmos internos y concederse el derecho a descansar sin culpa. En tiempos donde el cansancio se normaliza y la ansiedad se multiplica, reivindicar el sueño como acto de autocuidado es, paradójicamente, una forma de resistencia psicológica. Quizás la próxima revolución por la salud mental comience, simplemente, por volver a dormir bien.
Columna de Opinión/Jacquelin Hormazábal, académica de Psicología UNAB. Chile Minería www.chilemineria.cl www.facebook.com/chilemineria.cl/ twitter.com/CHILEMINERIA www.instagram.com/chilemineria #chileminería, #minería, #energía,#cobre,#centrocesco, #negocios,#aprimin
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